Triste hotcake

25 enero 2012


Cenar hotcakes con miel nos es desagradable si somos veganos o diabéticos. Y si nuestro antojo es mayor que nuestro displacer, entonces podemos jugar a que nunca decidimos, o nos dijeron, con qué satisfacer nuestro ombligo. Todas las noches, me preguntaba una amiga, siendo que el huevo no me gusta, me tardo en pensar sobre mi desayuno. Mañana me invitaron a una crepería cerca del parque España y el menú sólo incluye crepas, bísquets y hotcakes. Mi angustia en un principio era que vengo de una familia de diabéticos. Cosa que había resuelto decidiéndome a ordenar un solito hotcake integral con dos cucharadas de miel, en lugar de dos sin miel. Cuando Mel pasó por mí, ¿te acuerdas de ella verdad?, justo en el momento en que escuchábamos Killing me: soft and gentle , Susan Dominus, la locutora, interrumpió la canción para avisarnos sobre unas abejas que habían preferido beber en lugar de néctar de flores, un jugo de cereza proveniente de una fábrica. Mucha gente se dio cuenta del acontecimiento por las panzas extrañamente abultadas y rojizas y también sé que la buena intención de Dominus era hacernos conscientes del atentado biológico contras las abejas, pero aquella mañana ya no pude desayunar, porque tras escuchar la noticia me di cuenta de lo que en verdad quería: la miel y no el hotcake.
por L. Campos

2 comentarios:

Neve dijo...

Me gustó mucho, gracias por escribir :)

Jacaranda dijo...

¡Está increíble!

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